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¿Problemas de flexibilidad? No se debe sólo a músculos tensos

Muchos creen que la falta de flexibilidad es ocasionada simplemente por un músculo tenso, pero hay otros muchos factores, como la fascia, la cápsula articular, ¡pero también tu cerebro! Hagamos un repaso rápido de cada uno:


De manera simplificada, podemos decir que la fascia es una especie de envoltorio que rodea todos nuestros músculos, órganos, nervios y otras estructuras corporales. Se extiende por todo el cuerpo como una red tridimensional, de manera continua e ininterrumpida, con diferentes niveles y segmentos.
Afortunadamente, las cosas están cambiando y los estudiosos del movimiento humano están descubriendo la enorme importancia de la fascia. Hace mucho más que unir y proteger. Es un órgano sensorial rico, juega un papel estabilizador, interviene en cada movimiento, y tiene capacidad de contracción independiente de los músculos.
Un problema de flexibilidad no se debe a un músculo tenso, sino a adherencias o fijaciones entre las diferentes superficies (piel, fascia, nervios, músculo), evitando que se deslicen correctamente.
Si piensas en estas fijaciones como “nudos” en una cuerda, entenderás que el nudo no se deshace estirando esa cuerda, sino que requiere de otra técnica…



Muchos de los problemas que limitan nuestros movimientos y nuestra flexibilidad se producen en parte por una mala mecánica de las articulaciones.
La articulación está integrada en la cápsula articular, una membrana que engloba toda la articulación e impide que los huesos se desplacen en exceso. La cápsula articular, junto con los ligamentos, se encarga de asegurar el contacto entre las superficies articulares. También alberga el líquido sinovial, nuestro aceite lubricante. Cuando mantenemos posiciones incorrectas durante mucho tiempo esta cápsula articular se tensa, restringiendo el movimiento.
Pongamos un ejemplo concreto y típico: Postura típica delante del ordenador: hace que nuestros hombros estén rotados hacia delante, estirando (y debilitando) la musculatura posterior, a la vez que se tensa la musculatura frontal (como el pectoral menor). Estirar el pectoral menor y fortalecer la musculatura posterior sin duda va a ayudar, pero es una solución parcial si no colocamos el hombro en su posición adecuada dentro de la cápsula articular. Y para modificar la cápsula articular, debemos “crear espacio” dentro de la misma, otorgándole mayor movilidad


Muchas veces lo que percibimos como rigidez es un mecanismo de protección de tu cerebro. Es el famoso reflejo de estiramiento, al que podemos “engañar” con diversas técnicas.

ACUPUNTURA CONTRA EL DOLOR

Cuando padecemos un dolor lo lógico es tratar de buscar alguna forma de aliviarlo. Existen personas que ante la más mínima molestia recurren a las medicinas, y personas que, por el contrario, prefieren buscar otras alternativas, recurriendo a la medicación en casos muy excepcionales.

Actualmente existe una demanda creciente de acupuntura en hospitales y clínicas comunitarias, como señal de reconocimiento a la experiencia transmitida desde oriente y reportes científicos de occidente. La acupuntura y la moxibustión son modalidades de la medicina tradicional China que están ampliamente extendidas en todo el mundo gracias a sus buenos resultados para diversos problemas de salud, entre ellos El Dolor.

Las teorías relativas a la acupuntura y la moxibustión sostienen que el cuerpo humano es un pequeño universo unido por canales, llamados meridianos, que, mediante una estimulación física, pueden mejorar las funciones de autorregulación del organismo gracias a la fluidez y equilibrio de la energía por dichos meridianos. En la Acupuntura, el estímulo se aplica con agujas y la Moxibustión se basa en un estímulo con calor penetrante.

El sólo hecho de insertar una aguja en algún músculo determina efectos locales, como la liberación de ATP, del péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) y de sustancia P y efectos regionales como el aumento local del riego sanguíneo y la liberación de endorfinas.

También se describe efectos de inhibición segmentaria a nivel medular, los que han sido demostrados en humanos. Esto es similar a lo que ocurre en las técnicas de punción seca sobre puntos gatillo empleados en fisioterapia. Es más, un porcentaje no despreciable de puntos de inserción son compartidos por ambas modalidades de tratamiento. Los estudios neurofisiológicos en animales y humanos demuestran que la acupuntura aumenta el umbral de dolor por la activación del sistema analgésico endógeno, elevando los niveles de ciertos opioides endógenos y/o neurotransmisores como la serotonina.

Otras importantes conclusiones que se han obtenido de estudios neurofisiológicos en acupuntura son las siguientes:

  • Las vías nociceptivas aferentes son esenciales para obtener analgesia acupuntural.
  • El aumento del umbral al dolor inducido por la acupuntura es gradual, con un efecto máximo a los 20-40 minutos, seguido de una caída exponencial con una vida media de aproximadamente 16 minutos, aun cuando se mantenga la estimulación.
  • La estimulación acupuntural prolongada en el tiempo deriva en tolerancia, que es mediada, a través de la liberación del octapéptido colecistoquinina a nivel central.
  • Estudios inmunocitoquímicos indican que tanto el dolor como la acupuntura activan el eje hipotálamo-hipófisis-adrenocortical.
  • Mediante el estudio de neuroimágenes (PET, SPECT y RNM funcional) realizadas a voluntarios se ha establecido que el hipotálamo cumple un rol central en la analgesia brindada por este método; que existe significativa superposición entre las vías del sistema nervioso central del dolor y de la acupuntura, sugiriendo que la estimulación acupuntural podría afectar el procesamiento central del dolor; que la punción superficial y la de la acupuntura tradicional activan dos vías centrales diferentes y, sin embargo, ambas generan analgesia clínica.

El año 1979 la OMS señaló 49 enfermedades en las que se recomendó el uso de acupuntura. El año 1996, en una conferencia auspiciada por la OMS (WHOConsultation on Acupuncture, Cervia, Italia) se clasificaron sus indicaciones según el grado de evidencia existente para cada entidad nosológica.

Enfermedades, síntomas o afecciones en las que la acupuntura ha demostrado, a través de ensayos controlados, ser un tratamiento eficaz en:

• Cefalea           

• Lumbago

• Dolor facial    

• Ciática

• Algia dental y de articulación temporomandibular      

• Dismenorrea primaria

• Cervicalgia     

• Genualgia

• Periartritis de hombro             

• Dolor secundario a esguince/traumas

• Cólico biliar   

• Dolor postoperatorio

• Cólico renal   

• Dolor por artritis reumatoide

La Sociedad Alemana de Acupuntura reconoce indicaciones en enfermedades del sistema locomotor, en enfermedades neurológicas, cardiovasculares, gastrointestinales, ginecológicas, respiratorias, de la piel, oftalmológicas y misceláneas.

La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos considera su indicación en cuadros de dolor, alergia y asma; en la rehabilitación de accidentes cerebro vasculares y en dependencia a drogas, mientras que el Instituto Nacional de Salud (NIH por sus siglas en inglés) del mismo país indica que la acupuntura se puede usar ampliamente en náuseas y vómitos asociadas a quimioterapia, dolor dental, cefaleas (migraña, cefalea tensional), dolor lumbar, asma, dolores menstruales, fibromialgia y dolor miofascial. Otras revisiones señalan su efectividad en dolor cervical y osteoartritis de la rodilla.

Este tratamiento analgésico se puede combinar con otros tratamientos como la Fisioterapia o la Osteopatía para lograr un tratamiento más profundo y efectivo.